miércoles, 16 de julio de 2014

Capitulo 3 -Lazos De Amor-

En pos de mantenerse ocupada, tomó su bolsa y visitó a la señora Maid, la mujer de unos sesenta años la recibió feliz. Al entrar a su casa pudo notar una gran oscuridad, así como mucho polvo en el ambiente y si le sumaba la apariencia descuidada de la señora, dedujo algo grave estaba pasándole, si algo cuidaba la señora Maid a pesar de su edad era su aspecto,

-          Es un placer tu visita querida, ¿quieres té?,
-          Si señora Maid, - la señora entró en la cocina para preparar la bebida ofrecida, en tanto Paula esperaba en la sala pudo notar muchas cosas faltaban ahí, luego de unos minutos, la señora regresó con una taza de té casi transparente –
-          Aquí tienes linda, y cuéntame, cómo te va con el guapo de tu novio,
-          Terminamos hace poco,
-          Me apena tanto escuchar eso, una buena chica como tú se merece un buen amor, pero verás pronto te llegará, no pierdas la ilusión, uno muchas veces se encuentra con muchos sapos hasta dar con el hombre correcto aunque algunas ocasiones uno lo conoce y lo deja ir, pero en fin, ese no será tu caso, a ti te llegará el hombre adecuado para hacerte feliz, tú sabrás quién es el adecuado y todo irá como la miel,  acuérdate de mí cuando eso pase,
-          Lo haré, ¿cómo se encuentra de su reuma?
-          Días bien, días mal, pero la edad trae consecuencias como esa, ¿y a ti cómo te va en tu trabajo?,
-          Muy bien – platicándole de sus experiencias en su nuevo trabajo se les fueron dos horas, la señora estaba tan diferente de cuando ella había llegado y sintió una enorme carga de conciencia al haberse ausentado tanto desde que empezó con Jason, su familia casi no la visitaba desde que habían encontrado la forma de alimentarla sin necesidad de ir a su casa, lo que hacía a la señora Maid poco partidaria del Internet – ha sido toda una experiencia,
-          Cuanto gusto me da oírte hablar tan feliz, recuerdo cuando trabajas en ese lugar de arrendamiento siempre tenías cara de no ser dichosa, 
-          Estaba muy lejos de mi profesión, cambiando de tema, no quiero ser entrometida pero ¿todo está bien?
-          ¿Por qué me haces esa pregunta?
-          Su casa se nota un cuanto vacía y sucia, ¿la chica que le ayuda está de vacaciones? – la señora hizo una mueca –
-          Ella si claro, está de vacaciones, yo he hecho mi mayor esfuerzo por tener la casa limpia pero a mi edad me es complicado,
-          Entiendo, qué le parece si el sábado vengo y le ayudo a limpiar,
-          Te lo agradezco linda, pero seguro has de tener cosas más interesantes que hacer – los ojos de la señora se cristalizaron, Paula se acercó y la abrazó –
-          Señora Maid, ¿qué pasa?, vamos tenga confianza conmigo,
-          Mis hijos me han desamparado, les di todo y ahora resulta que soy demasiada carga para ellos, sus cuentas tienen muchos gastos como para ocuparse de mí, - sus hijos realmente no eran muy amables con la señora, las pocas veces donde los había visto tenían una cara de haber ido al matadero, no a visitar a su madre–
-          ¡La han desamparado!  - la señora asintió con congoja, Paula no podía dar crédito de semejante cosa, sus padres se mantenían por si solos, pero si lo necesitaran, no les negaría jamás su ayuda – ¿pero usted tiene una pensión o no?,
-          Como bailarina, no linda, en esa profesión no nos dan pensión
-          ¡Bailarina!, ¿usted fue bailarina?
-          En mi juventud y antes de tener a mis hijos fui de las mejores, ¿te muestro fotografías?
-          Claro señora Maid.

Paula vio un gran número de fotografías y escuchó algunas anécdotas de la carrera de quien ella conocía como la señora Maid, cuyo nombre artístico había sido Alice Sun. Presa de la curiosidad, luego de haberle comprado algunos víveres y prometido regresar el sábado para ayudarla a limpiar su casa, Paula buscó en el internet información de Alice Sun, encontró poca información pero esta se amplió al darse el viernes por la tarde una vuelta a la biblioteca, donde halló una gran cantidad de artículos sobre la Gran Alice Sun, el sol del baile. Sorprendida con el hallazgo, el sábado a la hora prometida se presentó en la casa de la señora Paula, tras quitar el polvo y llevar la ropa a la lavandería, preparó una rica comida que degustaron en el jardín,

-          Sabe, fui a la biblioteca y vi más fotos de usted,
-          No creíste mi historia – Paula se ruborizo y asintió – querida no te apenes, casi nadie lo hace y no los culpo, no soy ni rastro de aquella mujer, la Gran Alice Sun jamás se hubiera dejado quebrar por las adversidades,
-          Claro que hay mucho de esa mujer en usted, - la tomó de la mano – se necesita mucha fortaleza para soportar con todo respeto lo hecho y dicho por sus hijos,
-          Una madre ama incondicionalmente,
-          ¿Por ellos dejó el baile?
-          Mi esposo consideró poco oportuno que me ausentara por periodos prolongados, la compañía hacía giras a diferentes estados y él solía quedarse con los niños, lo cual lo enloquecía, si yo hubiera sabido que su locura lo llevaría a dejarme años después, jamás hubiera dejado el baile,
-          ¡La dejó!, pero usted me ha dicho…
-          Siempre prefiero pensar que murió, pero no fue así, él se fugó con su secretaria, una mujer cuyas piernas eran rápidas para abrirse y al menos en ese momento no tenía jaqueca para evitar hacer el amor,
-          ¿A usted le daba jaqueca?
-          No estaba dichosa con mi vida, extrañaba el teatro, cuando él se marchó traté de recobrar mi carrera, pero fue imposible, el medio estaba saturado por jovencitas y yo a mis treinta años era todo un vejestorio ya, te quedó deliciosa la ensalada,
-          Gracias

Movida por Dios sabrá que cosa, Paula comenzó a visitar a diario a la señora Maid quien estaba muy contenta con la presencia de quien veía como su nieta, aunque le apenaba mucho recibir dinero de ella o los víveres que le llevaba, incluso ella pagaba la lavandería para evitar la señora siguiera vendiendo sus pertenencias. Absorta en sus pensamientos fue como la encontró Katy, quien se encontraba muy recompuesta de su rompimiento e incluso estaba intentado una nueva relación,

-          ¿Por qué tan seria?, ¿tienes problemas?
-          Ehh, no, yo no, una buena amiga si, ¿cómo puedo ayudarle a alguien de sesenta años a tener ingresos?
-          No tengo la menor idea, pero quién es ese alguien,
-          La señora Maid, solía ser mi vecina y ahora mi amiga, sus hijos la han desamparado, ¿puedes creerlo?, no sé como tienen corazón para tal cosa, después de que ella renunció a tanto por ellos,
-          Hay personas malagradecidas, - Katy se quedó un momento en silencio – oye sé como puedes conseguirle un ingreso a la señora Maid,
-          Soy toda oídos,
-          La revista va a necesitar un modelo de edad, ¿es bonita la señora?
-          Muy bonita, solía ser bailarina, la Gran Alice Sun,
-          ¡Alice Sun!, esa mujer es una leyenda en el teatro,
-          Júramelo, ella piensa nadie la recuerda
-          En lo absoluto, apenas yo fui a una obra y dentro del programa la mencionaban, ¿puedes traerla mañana?
-          Claro, ¿para qué?
-          Vamos a hacer unas fotos de la época de oro, ella puede servirnos de modelo.
La idea le pareció un tanto loca a la señora Maid, pero aceptó al ver la emoción con que Paula le daba la noticia de tenerle un trabajo. En la revista muchas personas en cuanto la vieron llegar se acercaron para pedirle un autógrafo, lo que la hizo sentir terriblemente bien. Durante la sesión de fotos, volver a sentir un flash y escuchar una sonrisa más Alice, la hizo brillar de tal manera que Paula se sintió muy feliz,  pese a sus visitas, podía notar una gran tristeza en los ojos de su amiga y eso le preocupaba,

-          Que guapa se ve,
-          Gracias linda, esto es muy divertido,

Su sesión de fotos fue todo un hit, sobretodo que la acompañaron de una pequeña entrevista, con lo cual a una semana de su regreso a las luces como decía la señora Maid, la editora de una conocida empresa la visitó para proponerle hacer una biografía de su vida y por supuesto la Gran Alice Sun accedió, tenía muchas ganas de contar todo cuanto había vivido,

-          Entonces aceptó, eso me da mucho gusto y debemos celebrarlo,
-          A mi más, sobretodo porque puse una condición muy especial y desde luego festejaremos,
-          ¿Cuál condición? – Paula observo intrigada el rostro de felicidad de la señora –
-          Tú serás mi escritora,
-          ¡Yo!, pero señora Maid yo soy fotógrafa, no escritora
-          Sé que tienes muchos talentos de los cuales ni siquiera tú te has dado cuenta,
-          Pero…
-          No acepto un no como respuesta, porque si te niegas no tendré biografía
-          ¿Por qué?, seguro la editorial contará con una persona capaz de hacerle su biografía,
-          A nadie salvo a ti tendría la confianza de contarle mi vida, hay un buen dinero de por medio
-          Señora Maid hagamos esto, yo seré su escritora pero usted se quedará con todo el dinero,
-          No linda,
-          Mire, yo estoy recibiendo la pensión de Federico, además me va bien en mi trabajo, las ganancias de contar su vida sólo le corresponden a usted, ¿acepta bajo esos términos?
-          De acuerdo, lástima que ese Federico murió porque tenía una joya en sus manos,
-          Fede también era muy especial señora Maid, - los ojos de Paula mostraron un dolor infinito -
-          Te pusiste triste, ¿lo amabas mucho?
-          Lo quería mucho, son esas personas que conoces y quieres con todo tu corazón, como a un hermano,
-          Yo conocí a alguien así, cuando comenzaba a bailar, su nombre era Eduard, sus ojos eran como dos esmeraldas y su piel tan blanca casi como la nieve le daban un aire de príncipe de los cuentos de hadas,
-          ¿Usted y él tuvieron una relación?
-          Idílica, todo mundo nos creía pareja, pero él tenía otras preferencias, un gran desperdicio.
-          ¿Era homosexual?
-          No querida no, le gustaba otro tipo de mujeres, regordetas y yo era un palo, puedes creer que mi esposo me dejo años después porque ya no tenía nada de la vara con que se caso,
-          Su esposo debió ser un tonto por no ver la bella mujer que tenía a su lado,

Escuchar la vida de una persona jamás le hubiera parecido atrayente, pero luego de dos semanas cuando empezaron a hacer el manuscrito para la biografía de la Gran Alice, Paula cambió totalmente de parecer. Desde muy chica, la señora Maid había enfrentado grandes adversidades, su padre, un hombre de granja desdeñó la idea de su hija de querer bailar y a los doce años la corrió de su casa al seguir danzando sin cesar. Su madre, una mujer abnegada, no movió un solo dedo por socorrer a su hija,

-          La dejo irse sin más, ¡a sus doce años!, con todos los peligros inminentes para una niña de su edad,
-          Si, afortunadamente, estaba un circo, una mujer se apiadó de mí y me dio la oportunidad de incorporarme a un acto respetando mis ganas de ser bailarina, aunque arriba de un elefante era difícil demostrar mis dotes,
-          ¡Arriba de un elefante!, - la cara de perplejidad de Paula la hizo reír, no era exactamente el inicio soñado pero al menos no padecería hambre o frío -
-          Era un circo, recuerdo el traje que usaba era un vejestorio, cualquier día sin más se rompía, en fin, luego de dos años de estar haciendo maromas, coincidimos en un pueblo con una compañía de teatro, la señora me animó a ir, yo solía tomar clases de vez en vez cuando parábamos, pero conforme creciera sería complicado ser tomada por una compañía,
-          ¿Logró quedarse en la compañía de teatro?
-          Por esos golpes de suerte si, la niña que interpretaba un papel secundario se enfermó y yo tenía la complexión de ella, con unas pocas indicaciones saqué la función adelante, cambiando del circo a una compañía de teatro de tercera, los vestuarios eran mejor a los del circo y además comencé a aprender mucho. En una función de Diciembre en un suburbio de Nueva York un cazatalentos me vio, su nombre era Hommer y fue como mi ángel, - Hommer había sido con ella pese a la opinión general de la gente un amor, la había enviado con una maestra particular para perfeccionar su técnica, dado alojamiento, comida, vestido y la mayor oportunidad de su carrera al debutar como la bailarina principal en una importante obra –
-          ¡Pese a la opinión general!,
-          Para todos Hommer era un tirano, en demasía estricto, adoraba la perfección y se rumoraba no daba nada sin cobrarlo, lo cual era cierto, - un suspiro largo escapo de ella –
-          ¿A usted le cobro su ayuda?
-          Si, a los dieciséis años luego de dos exitosas puestas en escena, - con mucha cautela, Paula le preguntó la forma en que le había cobrado su ayuda – en la cama hija, dónde más
-          Eso es un abuso – la señora Maid rió con la cara de Paula – ¿cómo se atrevió a cobrarse así?, y cómo accedió usted, era un chantaje total,
-          No exactamente, secretamente yo me había enamorado de él, y cómo no iba a hacerlo, él me había dado todo cuanto yo soñaba, la primera noche donde estuvimos juntos,  él preparó una cena romántica, bailamos y fue amor lo sucedido entre nosotros, aunque el mundo juzgara otra cosa.  – su idilio duró seis meses, tiempo en el cual compartieron cada noche hasta que él le dijo luego de hacer el amor esa sería su última noche juntos -
-          ¡Después de esa noche la dejó!,
-          Si, fue un veinticuatro de diciembre donde estuvimos juntos por última vez, pero puedo decirte esas horas me marcaron para siempre, - se secó una lágrima traicionera que escapó de sus ojos, Paula la abrazó sintiendo ganas de llorar movida por la emoción -
-          Lo amaba mucho,
-          Con todo el corazón, pero su decisión fue la más sensata, yo hubiera sufrido mucho más si permanecía a mi lado, hay hombres que no nacieron para ser de una sola mujer y uno de esos era Hommer, me amaba, yo lo pude ver en sus ojos y en la forma desesperada en que añoraba nuestra última noche no terminara nunca. – sus ojos se llenaron de un brillo especial – Al cabo de los años agradecí mucho su partida y sin equivocarme puedo jurar ha sido el hombre que más me ha amado,
-           ¿Por qué considera eso?
-          Él no se creía capaz de estar conmigo sin engañarme y yo merecía un hombre enteramente para mí, aguantar engaños no estaba a mi altura, esas fueros sus palabras al partir del departamento,

Uno a uno fue conociendo a los diferentes hombres a quienes amó la señora Maid, lo dejado en su vida y rió a carcajadas cuando juró para su desgracia había elegido al peor de todos, habiendo tan buenos candidatos tras de ella, decidió casarse con quien según le sería fiel y envejecería a su lado,

-          Yo juraba no saldría corriendo tras ninguna jovencita y ve, más me hubiera valido casarme con Hommer, al menos mis hijos hubieran sido guapos, además muy seguramente verían por mí, porque su padre me quería mucho,
-          Señora Maid no llore,
-          Lo siento linda, a mi edad recordar nos hace querer volver al pasado, tomar otros caminos, es una lástima que sea imposible, por ello me da gusto ver que tú has comenzado a hacer cuanto quieres,
-          Todo gracias a Federico, él fue como Hommer en su vida,
-          Un parte aguas,
-          Efectivamente, ¿alguna vez volvió a verlo? – sus mejillas se tiñeron de rojo –
-          Dos meses antes de casarme, nos encontramos afuera de un restaurante, seguía tan guapo como siempre y solo, nos tomamos un café, platicamos de nuestras vidas, las horas pasaron, nos corrieron del café, fuimos a su hotel y – Paula abrió los ojos cuanto más pudo, la señora Maid hizo una pausa tras la cual – me le abalancé como una loca en celo, hicimos el amor y secretamente añoré los meses siguientes haber quedado embarazada de él, ¿quieres un consejo?
-          Desde luego,
-          Antes de decidir con quien compartirás la vida, asegúrate que esa persona te vuelva literalmente loca, porque si no pasarás tu tiempo añorando.


Para finales de año, el libro de la Gran Alice estaba listo para salir al mercado, con una hermosa foto tomada por su gran amiga P. Alfonso, acompañado de un agradecimiento por haberle devuelto un poco de vida en sus últimos años a P. Alfonso  y doscientas páginas escritas por P. Alfonso. 

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Lean el siguiente!! 

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