Como un tronco quedó luego de darse un baño. Muy temprano al día siguiente se preparó para su encuentro con la señorita Burgenss, cerca de las once tocó a su puerta la misma mujer quien la había recibido el día anterior y la llevó hasta una parte del jardín donde estaba dispuesta una mesa con un refrigerio, ahí sentada con un enorme sobrero, lentes fashion y un vestido de diseñador se encontraba quien dedujo era la mujer quien deseaba contratarla,
- Señorita Burgenss, ella es Paula Alfonso,
- Mucho gusto,
- El gusto es mío, toma asiento, ¿gustas algo de beber?
- Limonada está bien, - la mujer volteó a ver a dos mujeres quienes estaban de pie a un lado de ella -
- ¿Oyeron o están sordas?
- Si oímos señorita, disculpe
- Servidumbre, no son tan serviciales como antes, - una vez con su limonada y molesta ante el trato de Judith hacia esas dos mujeres, Paula decidió era mejor entrar en materia –
- Nuestro amigo en común me dijo estaba interesada en mi trabajo,
- He visto varias de tus fotografías y sé trabajaste en una revista de modas,
- Así es, hace un tiempo estuve en una revista de modas,
- Bien, como te habrá dicho mi asistente estoy próxima a casarme y quiero todo perfecto, mi prometido Pedro Morgan – al escuchar el nombre la limonada corriendo por su garganta pareció convertirse de pronto en una piedra imposible de tragar, provocándole toser - ¿qué te pasa?
- Disculpe, la limonada me agarró la garganta,
- Seguramente los inútiles de la cocina volvieron a prepararla mal, le he dicho a mi padre miles de veces deberíamos cambiar todo el personal de cocina,
La plática con la señorita Burgenss fue desagradable en exceso, parecía considerarse de otra categoría, su aire de superioridad no coincidía con lo dicho por la asistente de ser los Burgenss una familia sin pretensiones; un poco más tarde conoció a los señores Burgenss, eran muy diferentes a su hija, incluso antes de cualquier cosa le pidieron una disculpa por cualquier mal trato recibido por Judith, en últimas fechas no era ella misma, todo por culpa de la mala influencia ejercida por su futura suegra,
- Judith intenta ganarse a Ana con la esperanza de no tener problemas una vez casada con Pedro, porque según ciertas personas la finalización de los matrimonios anteriores de mi futuro yerno fueron a causar de la intromisión de su madre,
- La señora entonces es un caso serio si es capaz de terminar con dos matrimonios – la señora Burgenss asintió con pesadez -
- Mi futura suegra es la típica rica quien se cree con derecho de humillar a todo aquel sin una fortuna igual o superior a la de ella,
- Lo cual es totalmente opuesto a los valores inculcados por nosotros a nuestra hija, - el señor Burgenss jugueteó con una galleta en sus manos antes de meterla en su boca –
- Mi esposo tiene razón, por ello antes que todo te hemos pedido una disculpa por cualquier malcriadez de mi hija, no es así regularmente puedes creernos, pero su afán de llevar la fiesta en paz con Ana la ha llevado a comportarse tan groseramente con nuestros empleados,
La plática con los señores Burgenss la puso a pensar en la posibilidad de no ser sólo el despecho como ella pensaba lo que llevaba al señor Alfonso a considerar a su ex mujer como una bruja, aparentemente lo era y no tenía escrúpulo alguno para obtener sus fines. Un poco más tarde luego de haber sostenido por dos horas una charla con los señores Burgenss sobre sus experiencias en Air Dreams, Judith solicitó verla y le indicó deseaba la siguiente mañana tomara fotos de ella y su suegra,
- ¡Fotos de ustedes dos!
- Ana ha consentido ver tu trabajo, pero ella tiene razón, para decidir si puedes retratarnos bien debes hacernos un estudio – Paula hizo una pequeña mueca, jamás le habían puesto un examen para fotografiar algo, con las muestras de su trabajo eran suficientes, sin embargo era una buena oportunidad de conocer a Ana Morgan en un terreno neutral –
- Comúnmente no acostumbro realizar estudios para obtener un trabajo, todo cuanto hago tiene un precio – la oportunidad sería buena, aunque de cualquier forma ella no haría su arte como le decía Federico de gratis, esos tiempos habían pasado ya –
- ¿Y cuánto sería el precio por hacernos el estudio?
- Depende del número de fotos el cual quieran,
- Tú pon un precio y se te pagará, el dinero es lo de menos para mi prometido y para mí.
- De acuerdo.
Si el dinero no era de importancia, ella al menos repondría el gasto del boleto de avión, porque a como iban las cosas independientemente si llegaba a convencer a Ana Morgan de ser buena fotógrafa y estar calificada para cubrir tan importante evento, cortésmente agradecería haber sido tomada en cuenta.
- Es caro sin embargo supongo tu trabajo lo valdrá
- De eso puede estar segura señorita Burgess,
- Bien, telefonearé a Ana para agendar la fecha del estudio,
- Deberá ser a más tardar en dos días porque yo tengo otros compromisos, no solamente vine ex profesamente a negociar cubrir su evento.
Su comentario pareció no agradarle mucho a la señorita Burgenss, sin embargo logró concretar la presencia de Ana Morgan al siguiente día a las nueve de la mañana e incluso tendría el honor de conocer al hermano de Federico,
Las nueve, Paula vio el último detalle de su equipo en el jardín donde tomarían las fotos, en media hora estarían ahí los Morgan para ser fotografiados, su curiosidad acerca de Pedro Morgan con cada minuto crecía inexplicablemente, probablemente su desazón se debía a que de Ana Morgan había escuchado suficiente información, no así en el caso de Pedro, Judith casi no mencionaba ningún detalle de su prometido, parecía más comprometida con Ana que con él.
Tras ese primer gesto, Pedro Morgan a cada grosería de su madre intervenía para suavizar la situación. La sesión duró dos horas, tiempo luego del cual Paula se retiró para revelar el material y dejar todo listo antes de partir; mientras hacía su trabajo un golpe en la puerta la hizo brincar, había estado pensando a cada segundo en cosas muy locas, entre ellas qué se sentiría ser besada por Pedro Morgan y cómo haría el amor,
- Adelante,
- Estoy muy nerviosa,
- Tranquila amiga, ellos no tienen ni idea de quien eres
- Lo sé, pero si me preguntan del apellido, ¿qué les digo?
- Suena más artístico que Chaves, nada más allá de eso
- Si tienes razón, eso haré, - Katy notaba algo extraño en la voz de su amiga –
- ¿Qué te pasa?
- Es extraño pero cuando me comentó la asistente de la señorita Burgenss estaría también el hermano de Federico, creció en mi una extraña ansiedad, no sé,
- Amiga tienes curiosidad de conocerlo, Federico hablaba mucho de él en su Diario y bien sino mal recuerdo,
- Así es, pero había una frase que se me quedó muy grabada, sus actos y actitudes no son la realidad,
- Quizás al conocerlo descubras el porqué Federico pensaba eso,
- Algo me dice descubriré más de él, es una extraña corazonada,
- Calma amiga, al bebé los nervios no le hacen bien,
- Mi bebé, ¿de quién será?
- De Federico ¿no?,
- Verdaderamente, me está intrigando mucho saber de quien son los espermas con las cuales fui inseminada, mi bebé tendrá genes de su padre lo quiera o no,
- Mira, a tu regreso veremos como descubrir ese detalle, quizás el señor Alfonso esté equivocado
- ¿Tú consideras eso?
- La ciencia avanza, igual Federico pudo tomar un tratamiento, no sé, estoy especulando, pero bueno a tu regreso llegaremos al fondo de todo, yo te ayudaré,
- Gracias Katy, eres una gran amiga,
- Sólo me pongo a la altura de tu amistad.
Las nueve, Paula vio el último detalle de su equipo en el jardín donde tomarían las fotos, en media hora estarían ahí los Morgan para ser fotografiados, su curiosidad acerca de Pedro Morgan con cada minuto crecía inexplicablemente, probablemente su desazón se debía a que de Ana Morgan había escuchado suficiente información, no así en el caso de Pedro, Judith casi no mencionaba ningún detalle de su prometido, parecía más comprometida con Ana que con él.
- ¿Todo está listo?, los Morgan están ya en el Hall – el cuestionamiento del mayordomo con tono ceremonioso la hizo sentir incómoda, ella era una profesional, pero considerando la precaución tenida por Judith sobre su suegra era entendible el envío del hombre a supervisarla-
- Si, únicamente me faltan los modelos para iniciar,- no tardaron más de quince minutos después de haber sido cuestionada en aparecer los Burgenss y los Morgan, Paula no pudo evitar posar sus ojos en el hombre quien iba al lado de Judith, era alto, de complexión media y sus ojos estaban surcados por unas terribles ojeras, así como algunas arrugas haciéndolo lucir fastidiado. El calificativo concluido le resultó extraño, pero la expresión del hombre era esa, no se veía nada entusiasmado, probablemente un hombre de negocios tenía cosas más importantes que cumplirle un capricho a su prometida -
- Buenos días Srita. Alfonso
- Buenos días señor Burgenss – La apacible sonrisa de Ana Morgan por momentos se perdió al escuchar su apellido, -
- ¡Alfonso!, ¿su apellido es Alfonso?
- Si señora, soy Paula Alfonso, usted debe ser la señora Morgan, es un gusto conocerla, - Paula estiró su mano buscando ser cortés pero esta se quedó sin contestación hasta que la estrechó Pedro Morgan para cubrir la poca educación de su madre –
- Ella es la señora Morgan y yo soy Pedro Morgan, es un gusto conocerla señorita Alfonso,
- El gusto es mío.
Tras ese primer gesto, Pedro Morgan a cada grosería de su madre intervenía para suavizar la situación. La sesión duró dos horas, tiempo luego del cual Paula se retiró para revelar el material y dejar todo listo antes de partir; mientras hacía su trabajo un golpe en la puerta la hizo brincar, había estado pensando a cada segundo en cosas muy locas, entre ellas qué se sentiría ser besada por Pedro Morgan y cómo haría el amor,
- Adelante,
- Disculpe la interrumpa señorita Alfonso pero me gustaría ofrecerle una disculpa por el poco cortés comportamiento de mi madre – los ojos de él la recorrieron haciéndola sentirse deseada, definitivamente estaba haciéndole muy mal el cambio de horario, si seguramente el desfase de horas le provocaba alucinaciones -
- Creí los ricos no se disculpaban por sus groserías – la sonrisa en el rostro del hermano de Federico la hizo sentir como un terrible calor se apoderaba en sus mejillas y sus senos le escocían –
- Hay ricos con educación, aunque la mayoría ciertamente caen en lo dicho por usted, como mi madre quien se siente con la autoridad de tratar mal a las personas por tener unas libras de más en sus bolsillos, ¿le molesta si le hago compañía en tanto revela esas fotos?, siempre he tenido la curiosidad de ver ese proceso, - realmente molestarle no, alterarla de forma extraña si, pero no consideró prudente negarse, después de todo una compañía varonil en un lugar pequeño como ese que acondicionó para revelar las fotos a poca luz, intentó sofrenar la imagen que vino a su mente pero le fue imposible, Dios sin saber por qué añoraba en cuanto apagara la luz ese hombre se le abalanzara encima -
- Es muy simple sólo es necesario unos cuantos pasos rutinarios y se tiene como resultado una fotografía, - su explicación simple y concreta espero él desistiera de hacerle compañía
- Por su gran explicación debo deducir le incomoda mi presencia, - Paula se mordió el labio, tener a Pedro Morgan a su lado en tanto trabajaba no le permitiría poner en paz sus desbocados pensamientos, aunque si le ayudaría a cubrir esa enorme curiosidad que sentía por ese hombre a quien Federico consideraba por cada palabra en su diario muy especial –
- Jamás he trabajado con alguien mirándome, pero siempre hay una primera vez para todo
- En ello tiene razón y no sabe cómo le agradezco permitirme estar aquí, odiaría regresar a escuchar detalles de la boda,
- ¡Odiaría!, eso no es normal en un novio terriblemente enamorado,
- Tiene usted toda la razón, pero seguramente usted me dirá lo mismo que el fotógrafo de mis dos bodas anteriores, un buey tendría más entusiasmo que tú aunque lo llevaran al matadero, - extrañada por el comentario, una parte de su consciente le recomendó no ahondar en el tema, sin embargo una porción de su ser irracional le hizo abrir su boca y cuestionarlo sobre tal comentario –
- Es un tanto cuanto poco grata la comparación
- Lo sé, pero cierta, tengo la misma emoción con este matrimonio que con los otros dos,
- Con todo respeto y sin sonar entrometida, si tiene tanta emoción por su boda, ¿por qué se casa?
- Francamente no lo sé, algunos dirían por Dinero, la familia de Judith posee un complejo importante el cual fusionándolo con cierto capital se crearía un emporio, pero realmente el dinero no es una prioridad en mi vida,
- ¿Qué es una prioridad en su vida?
- El amor,
- Si el amor es su prioridad, yo le aconsejaría no casarse,
- La mitad de mi boda está ya contratada, es un poco tarde para dar marcha atrás,
- Yo no lo creo así, menos cuando efectivamente el novio parece tan feliz como un buey rumbo al matadero, - Paula le puso frente a él una foto del material tomado minutos antes –
- Soy muy mal actor,
- En demasía, sabe, hace un tiempo yo fotografié una boda y en la mirada de los novios se veía tal ilusión que sus ojos tenían un toque especial, no sé como definirlo con palabras, pero sus fotografías eran dignas de cualquier postal o revista, la pareja no son modelos, más cierta magia los hacía verse sublimes,
- El amor obra maravillas,
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Continuaraaa!!
Espero que les gustee!! Comenten aca o en tw @Floor_PauChaves
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Continuaraaa!!
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Wowwwwwwwww, qué historia más intrigante!!!! Me encanta
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