jueves, 17 de julio de 2014

Capitulo 6 -Lazos De Amor- Parte 2

Si bien eso había prometido, en cuanto el señor Alfonso abrió los ojos lo único que pudo decir o hacer fue llorar, el hombre tomó su mano,

-          Una linda chica se encontró mi Fede, porque eso eres tú,
-          No soy exactamente una linda chica, lo hice llegar al hospital,
-          Bueno, este lugar no me agrada, aunque es caliente,
-          Señor Alfonso, siento mucho haberle dado la noticia de lo de Federico de una forma tan…
-          Cuando una persona muere no hay formas buenas o malas de decir la noticia, como la des dolerá, a Federico le dolió mucho mi muerte,
-          ¡Su muerte!,
-          Sé que tienes muchas preguntas las cuales contestaré si me traes un trago, tengo sed,
-          Señor Alfonso usted no puede tomar,
-          Lo necesito…
-          Si toma una gota de alcohol va a morir,
-          Y eso qué importa, por la única persona por quien podía desear vivir está muerta,
-          Federico está muerto, pero usted no y yo creo por algo yo pude encontrarlo, tengo muchas preguntas, nadie podrá responderlas salvo usted,
-          ¿Qué preguntas tienes?,
-          Federico me dijo su familia estaba muerta y es obvio me mintió
-          Él no te mintió, no al menos con lo referente a mí – un ataque de tos lo hizo detenerse en su explicación – maldita tos,
-          Señor Alfoso tranquilo, mire, yo tengo preguntas, usted las respuestas, pero para dármelas necesita curarse, tiene bronquitis, se pondrá bien con las medicinas y sino toma un solo trago,
-          Eso es imposible linda, dejar de tomar jamás, por eso me hice el muerto,
-          Es complicado dejar un vicio más… yo necesito una explicación, creí haberme casado con un hombre bueno y no fue así, él mintió,
-          No lo hizo, - el señor trago saliva – la tos me interrumpirá si intento hablar y si estoy en el hospital no podré tomar, ¿te parece si hablamos en unos días?, cuando esté mejor
-          Gracias, muchas gracias señor Alfonso,
-          La memoria de mi Fede es muy importante, tú te casaste con un buen hombre,

Durante los siguientes días resultó imposible sostener una conversación coherente con su suegro, la desintoxicación fue lenta y complicada, más de una vez le hablaron del centro donde lo había internado para avisarle el señor Alfonso quería irse,

-          Me echaron de cabeza, soplones, - volteó a ver a las enfermeras que desaparecieron enseguida de la recepción -
-          Señor Alfonso, usted me prometió algo, ¿lo recuerda?
-          Tengo mucha sed,
-          ¿Quiere tomarse un refresco conmigo?
-          Mi sed es de otra cosa,
-          Pues solo que quiera un refresco, agua, café o cualquier bebida no alcohólica seguirá sediento, - el señor sonrió –
-          Mi Fede debió amarte mucho. – Paula solo sonrió ante la aseveración del señor, Federico la había querido mucho, pero amado no, -
-          ¿Seguirá aquí?
-          Si vienes a tomarte un refresco conmigo si,
-          Claro. – caminaron un rato por los jardines de la clínica y luego se sentaron en una banca –
-          Quieres decirme como fue, - Paula tomó aire, no habían tocado la muerte de Federico por no considerarlo oportuno el terapeuta para la recuperación del señor Alfonso-
-          No creo le haga bien
-          Por favor,
-          De acuerdo, no sé mucho, solo una noche me llamaron para avisarme de su muerte, cuando llegué para sus funerales antes de entrar al campo donde le rendirían honores un oficial me explicó Federico se ofreció a cumplir con las tareas de otro soldado quien tenía miedo de estar cerca de la línea de fuego, tenía una pequeña y antes de irse a hacer las cosas le dijo a su compañero “si algo me pasa dile a tu hija un tal Federico te salvó la vida”,
-          Mi Fede, siempre ayudando a la gente, era todo un Ángel,
-          Un Ángel un poco mentiroso,
-          No Paula, es tiempo de responder a tus preguntas,

El señor Alfonso miró a lo lejos un árbol y comenzó a hablar como si se hubiera transportado a otra época. Él y Ana se habían conocido mientras trabajaba él en un bar como Barman para pagarse sus estudios de Abogacía,

-          ¡Es usted Abogado!
-          Lo fui algún día, yo me enamoré de ella en cuanto la vi e hice hasta lo imposible por conquistarla pero su tipo no era, Ana quería a alguien rico, yo era solo un simple estudiante con muchos sueños, a su pesar se enamoró de mi y decidió casarse con un idealista como me decía, a los dos años de matrimonio arribo Federico, yo me volví loco de felicidad, tenía una posición estable en un hospital y esforzándome pronto le cumpliría todas mis promesas a Ana, más de pronto Federico enfermó, nuestros ahorros se fueron en curarlo, luego de cuatro años de dura lucha lo logramos, él estaba sano,
-          ¿De qué enfermó Federico?
-          Leucemia, mi madre la padecía y lo heredó de mi, una vez con nuestro hijo sano, volvimos al camino de los sueños, por desgracia Ana no quería seguir esperando, decidió buscar trabajo y lo conoció,
-          ¿A quién conoció?
-          A M. Morgan, un banquero, ella era su secretaria y estaba harta de su vida de miserias, él estaba divorciándose y quería un poco de calor, se fueron un día a tomar una copa para celebrar no recuerdo que me dijo Ana, ella jamás regreso después de ese día a buena hora y de pronto un día no volvió, al mes de haber partido mandó unos abogados para darme la demanda de divorcio e informarme la señora Ana quería pelear a su hijo.
El juicio por divorcio y custodia fue desgastante, Morgan tenía contactos y dinero, cosa de la cual carecía Alfonso, tras unos meses de pelea Federico fue llevado por su madre hasta el otro lado del mundo para iniciar una nueva vida.
-          Yo quedé destrozado, no solo se iba, además me quitaba a mi Fede, él sufrió mucho con ese Morgan, el tipo era un dictador y lo quería mantener a raya siempre, en cuanto pudo mi muchacho tomo un avión a los doce años, ¿puedes creerlo?, ahorró cada libra recibida y compró un boleto para venir conmigo. El Morgan se puso colérico con su huida y le dijo a Ana él no era una buena influencia para el hijo de ambos, por tanto no lo quería más en su casa; Federico desde ese día se quedó conmigo siendo mi salvación, yo tomaba, estaba desolado pero cuando vi a mi hijo entrar por la puerta juré no volver a hacerlo. Federico y yo nos volvimos uno, él cuidaba de mí y yo de él. Dado mis pocos fondos, entró a la escuela militar, fue superándose tanto y al graduarse me dedicó su título.

Paula escuchó con atención como el señor Alfonso le contaba de la graduación, de la emoción sentida al darle Federico su título,

-          Él lo quería mucho,
-          Si, y yo lo defraudé, cuando se fue a la primera misión, estaba orgulloso de mi hijo, a todos hablaba de él, unos compañeros me invitaron a festejar por Federico, yo no debía ir, en mis juntas fueron claros, ni a cinco metros de un bar, pero era tal mi euforia que me hice creer lo podría controlar, un solo trago, no más.
-          ¿No pudo controlarlo?
-          En lo absoluto, perdí mi trabajo y además recibí una llamada de Ana reclamándome por mi egoísmo, nuestro hijo al estar en el militar ponía su vida en peligro. Mi sentimiento de culpa creció y antes de volver Federico estrellé mi carro, no podía afrontar a mi hijo, le había fallado, pensé era mejor ser un muerto, quizás él podría tener una mejor vida sin mí, su madre lo recibiría y le daría una mejor vida que yo,
-          Yo creo Fede tuvo una gran vida con usted, era un gran ser humano y eso solo se aprende de otro gran ser humano,
-          Soy escoria y ya que he contestado tus preguntas creo es momento de volver a las calles
-          No señor Alfonso, es momento de cuidar de mí, yo lo necesito mucho
-          ¡De ti!,
-          Si, de mí, Fede hubiera querido su padre cuidara de mi,
-          Niña yo qué puedo cuidar de ti y qué puedes tú necesitar de mí,
-          Mucho, en primera necesito me hable de Fede, quiero conocer cada detalle de mi esposo,
-          Es que…
-          Y también quiero una cosa más de usted pero se lo diré más adelante, por favor, ¿dígame que si?
-          Con una mirada tan dulce es difícil negarse,

Seis meses de rehabilitación fueron suficientes para el señor Alfonso, quien cuando salió de la clínica iba del brazo de su nuera, a Dios sabía donde porque Paula no había querido decirle su destino hasta parar en una agradable casa, 

-          Qué hacemos aquí
-          Bienvenido a su hogar
-          A mi qué
-          Hogar, compré esta casa para usted, para mí y alguien quien llegará en unos cuantos meses,
-          No te entiendo,
-          Pase, adentro hay algunas personas que deseo conozca, son amigos míos, - tras las presentaciones, Paula se dispuso a hacer un anuncio muy especial –
-          Bueno, desde hace unos meses he estado visitando al doctor,
-          ¡Estás enferma!
-          No señor Alfonso, yo estoy muy bien, tan bien como puede estar una mujer embarazada,
-          ¡Embarazada!, - a Katy se le llenaron los ojos de lágrimas y tomó la mano de Paula para luego abrazarla estrujándola por la emoción-
-          Así es, estoy esperando un hijo de Federico, tengo tres meses de embarazo,
-          Ohh por Dios hija,  - la señora Alice también la abrazo, -  ¿por qué no me dijiste nada?
-          Deseaba fuera una sorpresa, ¿no dice nada señor Alfonso?,
-          Tú no puedes estar embarazada de Fede,
-          Señor Alfonso, Fede me dejó unos espermas en una clínica antes de irse y yo me inseminé, - el hombre movió la cabeza -
-          Maite, Jeremit era estéril, te dije de chico sufrió de leucemia, le dieron quimioterapias, no podía tener hijos,
-          Debe estar usted en un error, Fede me dejó esta tarjeta, incluso en una carta me bromeó si ya estaba decidida a usar sus espermas,

Paula se movió en busca de lo dejado por Fede y se lo dio a su suegro, el hombre lo leyó sin entender por que su hijo había hecho eso, evidentemente los espermas eran de alguien más, la cuestión era de quien. Tomó entre sus manos las de Paula y viéndola fijamente a los ojos le dijo,

-          Fede no podía tener hijos, los doctores nos los advirtieron antes de empezar su tratamiento, pero tanto su madre como yo solo queríamos salvarlo, no pensamos a futuro, cuando Fede llegó angustiado un día porque había estado por primera vez con una chica, yo le conté la verdad, él no podía embarazar a nadie, pero si debía cuidarse de las enfermedades, 
-          No entiendo nada, de quién entonces son los espermas del banco, porque puedo asegurarle estoy embarazada, muy embarazada,
-          No lo sé Paula, no lo sé,

------------------------------------------------------------------------------------------------------------

Continuaraaaaaaaaaa!! 
Espero que les gusteee!! Comenten aca o en tw @Floor_PauChaves ! 
Falta poco para que aparezca Pepe!! 

3 comentarios:

  1. Pedro sera el padre del hijo de paula ? Q lío jajajajaj es Alfonso tbm ?

    ResponderEliminar
  2. Uuuh, de quien sera? Jaja sera de pepe? Espero los proximo, me intriga mucho y me gusta mucho la nove. @pepepauoli

    ResponderEliminar
  3. Wowwwwwwwwww, espectaculares los 2 caps!!!! Será que PP donó los espermas????

    ResponderEliminar