- Lo eres y no quiero mi hijo te tenga ni a un metro de distancia, - Pedro la hizo aproximarse sin darse cuenta y ella forcejeó -
- También es mi hijo,
- No legalmente, en la clínica el documento firmado asegura yo fui inseminada con la muestra de Federico Alfonso, por tanto legalmente mi bebé es de él, hasta nunca Pedro Morgan te deseo lo mejor en tu matrimonio aunque sé todo será un desastre,
- No hay un hasta nunca posible entre nosotros, me haré cargo del bebé y cobarde o no estaré a su lado para educarlo, quererlo y cuidar de ti,
- Métete tus buenas intenciones por el culo, yo no te quiero cerca, no me busques, no me llames y piensa que jamás nos conocimos. - le dio una bofetada saliendo de ahí envuelta en lágrimas, mientras esperaba el elevador tuvo ganas de regresar ahí y decirle miles de cosas, volteó a ver a la puerta que seguía abierta y al escuchar el ruido del elevador decidió era mejor dar por zanjado todo entre Pedro y ella - Adiós mi amor,
Volteó para entrar al elevador y frente a ella tuvo a Ana Morgan, ataviada con un elegante conjunto de diseñador, un aire de Diva de Hollywood y su altanero
porte,
- Así que mi sentido no me fallaba, mi hijo es tan evidente,
- ¿Cómo ha dicho?
- No señorita Alfonso usted no tan fácil se libra de mi, el bebé es mío – Pedro al ver a su madre quiso no haber dicho eso –
- Genial, aparte de una aventura no tuviste el cuidado de usar un condón, esto será más complicado de arreglar pero me haré cargo, será mejor entrar a tu habitación aquí cualquiera puede oírnos,
- Con su permiso yo me retiro,
- Tú no vas a ningún lado – Pedro la tomó del brazo ante la mirada de enojo de su madre. Dentro de la habitación Ana no le quitó un segundo la vista –
- El embarazo no debe estar tan avanzado, así que podremos interrumpirlo, - Pauka tragó saliva, se alejaría de Pedro y Ana Morgan a como diera lugar - ¿cuánto quieres por hacerte el procedimiento?
- Puede estar tranquila señora, no hay nada que interrumpir, el hijo que espero es de mi difunto esposo, por tanto no requiero nada de usted, con permiso,
- Dudo Federico te haya podido embarazar luego de casi ocho años de estar muerto – Pedro vio incrédulo a su madre –
- ¿Cómo has dicho?
- Supongo a estas alturas esta mujer aparte de retozar contigo te habrá dicho fue esposa de Federico, ¿o no le habías dicho linda?
- Si, sé que Paula fue esposa de mi hermano, cómo sabías que Federico estaba muerto,
- Medio hermano, me enteré por azares del destino
- Sabías yo quería dar con él, por qué no me dijiste nada de su muerte,
- Porque iniciabas con aquella Sueca y no quería se perturbara la relación, el capital dispuesto a invertir por su padre era muy bueno para Industrias Morgan y ni tu padre ni yo consideramos propicio te enteraras de la muerte de Federico,
- Madre vete de aquí o no respondo, - los ojos de Pedro se llenaron de furia, había pasado noches enteras preocupado por su hermano y su madre le había ocultado información vital -
- Está bien me iré, pero voy a dejarte algo claro, haz de tu vida cuanto quieras aquí pero en cinco meses te quiero en Londres para el ensayo de tu boda y en dos meses más serás oficialmente el esposo de Judith lo quieras o no.
Paula estaba muda, esa mujer no era un monstruo como le había dicho el señor Alfonso era mucho más allá de eso, vio a Pedro, su rostro estaba conmocionado, se aproximó a él y lo abrazó,
- Mi madre es el mismo diablo,
- Ni como negártelo, - acarició su mejilla – llora lo necesitas
- Si lloro vas a corroborar que soy un cobarde,
- Voy a corroborar que eres un hombre con sentimientos, - lo abrazó y él no pudo evitar estrujarla -
- Soy un hombre *****
- También.
- Y soy tan poca cosa que por eso debo poner un mundo entre nosotros
- ¿Cómo dijiste?
- Nada, no me hagas caso, necesito un trago,
- Siéntate, yo te lo serviré.
Durante dos días se la pasó en el cuarto de hotel con Pedro, hasta el tercero de haberse enterado de ser él el papá de su bebé volvió a aparecer en su casa con él tomándole su mano dispuesta a confesar todo de punto a punto a sus amigos, sólo esperaba las novedades no afectaran mucho al señor Alfonso,
- Calma él lo tomara bien,
- Eso espero, le he tomado mucho cariño,
- Federico siempre me habló maravillas de él,
- Sin ofender es un hombre muy bueno, no como tu madre,
- La verdad no es ninguna ofensa, eso tenlo por sentado
- Pues sí,
Confesar la verdad si bien no ofendía si era complicada, por tanto Paula prefirió no dar detalles de su intimidad con él, sólo habló del hecho de ser él quien era el padre de su bebé,
- Entonces no es de mi Fede,
- No señor Alfonso,
- Esperas un hijo de un Morgan – el señor vio con coraje a Pedro –
- Sé mi padre le hizo mucho daño, pero yo ni siquiera nacía cuando pasó todo – Pedro se mordió la lengua y él señor Alfonso sonrió, el muchacho tenía razón –
- Punto a tu favor, bueno entonces tú eres el papá del bebé
- Si señor,
- ¿Y cuándo te piensas casar con Paula?
- Él está comprometido y esto no cambiará sus planes, la inseminación con sus espermas fue un error.
- Las cosas siempre pasan por algo en esta vida, - la intervención de la señora Alice lo hizo mirarlo con muchas interrogantes -
- Totalmente de acuerdo, todo en esta vida sucede por algo, fíjense el otro día vi un artículo sobre eso
El tema de conversación se dirigió al destino y esa misma noche por sugerencia de aquello del destino, Pedro se instaló en una habitación de su casa. Los días de los siguientes meses, Pedro compartió mucho tiempo con el señor Alfonso, ambos no dejaban de hablar de Federico a cualquier momento y de pronto hacían gestos muy similares; mientras preparaba una taza de té, Paula no podía dejar de pensar en esos detalles entre el padre de Federico y su medio hermano, conociéndola como lo hacían en cuanto vieron tan retraída a Paula, Alice y Katy supieron algo importante le acontecía, así que luego de un buen tiempo hicieron una noche de chicas.
- ¿Qué te sucede?
- A mi nada,
- Paula te hemos visto muy preocupada, algo te pasa
- Son muchas cosas de hecho
- ¿Y por qué no nos cuentas?, tres cabezas piensan mejor que una,
- Quizás si… sólo por favor no me juzguen, no sé ni como paso
- Somos todas oídos y no te juzgaremos – Paula les habló de todo cuanto había pasado al lado de Pedro Morgan –
- Y de la nada resultó se casaría con esa mujer, apenas vi ya tiene reservado su avión para ir al ensaño, - sus ojos se llenaron de lágrimas – de ese teatro,
- Katy no andabas tan errada,
- ¿En qué?
- Sabíamos algo ocultabas importante en cuanto a Pedro Morgan
- Me dio pena decirles, ni siquiera puedo entender cómo paso, actué como una loca,
- El amor nos vuelve desquiciados y a veces un poco ciegos a lo evidente,
- No la entiendo,
- Paula, Pedro actuó todo extraño luego de enterarse de haber estado tú casada con Jeremit,
- Así es,
- ¿Y eso no te dice nada?, - ella negó con la cabeza – tampoco significa nada para ti esa frase de soy tan poca cosa
- No, ¿debe significar algo?
- Mucho,
Si bien ellas estaban teniendo su noche de chicas, al señor Alfonso se le ocurrió hacer lo propio tomando cerveza y comiendo pizza mientras su nuera estaba fuera, Pedro se sintió extraño de haber sido invitado a la reunión pero aceptó estar presente,
- No soy bueno para esto, - Pedro comió varias fichas de dominó antes de poder encontrar una para tirar -
- Tampoco yo muchacho, - el señor Alfonso vio sus fichas de dominó dándose cuenta un buen juego no tenía –
- Pues ya ven lo que dicen, malos en el juego, afortunados en el amor,
- Eso no aplica en mi, soy malo para el juego y en el amor igual, - el señor Alfonso clavó su mirada en Pedro –
- ¿Tú estás enamorado de Paula, verdad?
- Yo… este no…. amo a mi prometida, Judith, la amo a ella, - los tres hombre sentados a la mesa soltaron una carcajada –
- Si a eso le llamas amor compañero estás muy equivocado, ¿o no Erick?
- Definitivamente señor Davison, por qué no dejamos este juego y hablamos de cosas importantes con Pedro, ¿no cree señor Alfonso?
- Totalmente de acuerdo,
- De qué cosas importantes quieren hablar conmigo
- Paula y tú son la pareja perfecta, están hechos el uno para el otro,
- Eso es mentira, ella es maravillosa y yo soy sólo un gusano, perfectos Federico y ella, - los tres hombres frente a él intercambiaron una mirada de incredulidad -
- ¿Pedro sabes entre mi hijo y Paula sólo hubo mucho cariño?, pero no amor
- ¿Cómo ha dicho?
- Presiento la respuesta es no a su pregunta,
- Tal cual lo imaginaba, pues déjame decirte muchacho que…
El ruido del celular de Erick impidió que el señor Alfonso siguiera hablando, sobre todo porque la llamada era para avisar en pleno bar Paula había iniciado con contracciones de la nada y ahora iban camino a urgencias y todo parecía indicar esa misma noche daba a luz. Alterado era un calificativo pequeño para describir a Pedro, el hombre daba vueltas como león enjaulado, a su llegada Paula había sido pasada ya a la sala de expulsión para prepararla y él no había podido ver cómo se encontraba,
- Necesito verla,
- Tranquilo, la doctora va a avisarnos cuando la tuvieran preparada y puedas entrar a verla,
- Quiero estar con ella - el señor Alfonso le dio una palmada en la espalda -
- Y lo estarás, cálmate,
- Es que todavía faltaba tiempo,
- Realmente no, les habían dado como fecha dentro de dos semanas y siempre existe un rango de tiempo que se puede adelantar o atrasar el parto.
La explicación de Erick podría ser muy cierta, pero él estaba en total histeria, deseaba estar al lado de Paula, por fortuna antes de que le diera un colapso nervioso le permitieron entrar a la sala de expulsión donde ella intentaba controlar la respiración con los consejos dados en un curso,
- Dios, ¿cómo estás?, estaba todo angustiado allá afuera, quería estar a tu lado
- En un lecho de rosas no, esto duele mucho, - una contracción la hizo soltar una maldición-
- Voy a llamar a la enfermera
- No hay necesidad, es normal, mejor ven conmigo, por favor, - él se aproximó y Paula le tomó la mano – te necesito, abrázame,
- Aquí estoy contigo,
- Ojalá estuvieras siempre,
Sus ojos de ella se llenaron de lágrimas, las horas pasaron y por fin cerca de las siete de la mañana trajo al mundo a un varón sano, de tres kilos cuatrocientos gramos con una calificación de 9.8. Al tenerlo entre sus brazos el aire se le cortó,
- Nuestro hijo,
- Si – tomó una manita del bebé y sus ojos se llenaron de una luz muy especial, luego vio a Paula, estaba agotada pero juraba en la vida había visto mujer tan hermosa –
- Señor vamos a tener que dormir a la señora – la voz del doctor lo sacó de su embelece -
- ¿Por qué? – Pedro volteó a ver al doctor alterado -
- La placenta no salió y será menos doloroso para ella la extracción estando dormida,
- ¿No es peligroso?
- En lo absoluto, déle un beso a su esposa por haber sido muy valiente – Pedro la volteó a ver, ella sonrió –
- Bésame, me lo merezco, ya oíste al doctor, tu esposa fue muy valiente,
- Ohh Pau, - la besó tiernamente y con lágrimas en los ojos – te amo
- Y yo a ti.
Tras su declaración una máscara fue colocada en su rostro y poco a poco se quedó dormida. Cerca del medio día se encontraba instalada en un cuarto rodeada de muchas flores, de sus amigos, de su pequeño y del padre de este,
- ¿Y cómo se va a llamar este caballerito? – la pregunta de la señora Alice tomó por sorpresa a Paula, no había meditado en el nombre para el bebé –
- Federico Horacio Alfonso, - la declaración de Pedro hizo abrir los ojos enormes a Paula y al señor Alfonso -
- ¿No va a llevar el apellido Morgan?
- Es mejor para el bebé no tener relación conmigo, mis padres son unos monstruos
- Ni quien lo discuta, pero la maldad de tus padres no se te pasó, eres un buen muchacho.
La algarabía de la llegada del pequeño Fede pospuso la plática que de forma planeada habían preparado tener el señor Alfonso y comitiva con Pedro, así como la señora Alice y comitiva con Paula, en especial porque Alice y Davison habían convencido al señor Levy de unírseles en un viaje de contemporáneos y aunque no muy convencido aceptó ir bajo la promesa de Pedro de no separarse de Paula hasta su regreso.
- Váyase tranquilo, yo cuidaré bien de ellos,
- Bueno, te los encargo mucho, no permitas tu madre se acerque a ellos,
- Ni en mil años señor Alfonso, se lo juro, - Pedro estrechó la mano del señor – ¿usted se va a cuidar mucho verdad?, porque a su regreso será el encargado de cuidar de ellos,
- Eso tenlo por sentado, aunque espero a mi regreso encontrar novedades,
- ¿Qué novedades?, - Paula vio inquisitiva a su digamos suegro -
- Unas interesantes, ¿o no señora Alice?
- Totalmente de acuerdo – sin entender lo dicho por los señores escucharon el anuncio de su vuelo – hora de partir, adiós linda, cuida mucho a este Angelito,
- Si, ustedes cuiden mucho a mi suegro,
- Puedes estar tranquila, sólo lo dejaremos tomar sol y disfrutar de la arena y el mar.
Despedidos los viajeros, los felices papás se quedaron solos enfrentándose a la ardua tarea de cuidar a su bebé; uno de los detalles más complicados fue ajustarse a los horarios del pequeño y el menos agradable para la recién estrenada mamá fue la cuarentena,
- Y yo creía lo peor había pasado, esto de la cuarentena fue desagradable por decir lo menos,
- Lo sé pero ya se terminó el martirio,
- Gracias a Dios, aunque – sus ojos perdieron la luz que tenía, curiosamente la cuarentena finalizó dos días antes de la partida de él – ¿a qué hora sale tu avión pasado mañana?
- A las siete de la mañana, - la idea de ir a Londres a casarse con una mujer a quien no amaba era terrible para él, así que decidió cambiar de tema de conversación – hoy recibí una llamada avisándome ya me tienen información importante de mi hermano, luego de meses,
- Suelen ser lentos todos los trámites ahí,
- Muy lentos diría yo, aquí tienes la correspondencia,
- Gracias, - Paula comenzó a abrir los sobres, en su mayoría eran estados de cuenta, salvo uno que era de la Clínica donde la habían inseminado – mira me mandaron algo de la clínica,
- ¿De qué se trata?
- Estimada señora Alfonso, conforme a lo solicitado por usted realizamos las pruebas de ADN a la muestra con la cual fue inseminada y la sangre de Horacio Alfonso, encontrando existe una relación directa entre su bebé y el señor Horacio Alfonso
- Bueno, son unos cínicos totales,
- ¿Y sino lo fueran?
- No creerás es eso verdad y el bebé es de Federico,
- El bebé me queda claro es tuyo y mío, pero Pedro tú tienes tanto del señor Alfonso,
- ¡Yo!,
- Si, bueno esa apreciación me ha dado, hacen muchos gestos parecidos,
- Federico y él tenían mucho en común, yo siempre quise ser como mi hermano pero jamás le llegué ni siquiera a los talones
- Tu hermano era un buen hombre pero tú tan bien tienes tus cualidades,
- Quizás, pero por cada una que tengo yo él tenía veinte,
- No seas exagerado, ya despertó el latoso,
- Voy a verlo, seguro debe tener el pañal sucio,
Paula lo vio subir las escaleras con gran pesar, Federico era maravilloso pero él también tenía lo suyo y quizás sería prudente se lo hiciera saber. Fue a su habitación para darse un baño, cuarenta y ocho horas más él estaría rumbo a Londres para casarse con Judith Burgens, la mujer que todavía insistía en ser ella su fotógrafa, lo que le dejaba claro Ana había guardado muy bien las apariencias; estaba tan inmersa en sus pensamientos que no escuchó cuando Pedro tocó, ni le anunció entraría con Federico porque al parecer aparte de un pañal sucio su hijo tenía hambre, sólo se percató de su presencia hasta que él bebé hizo énfasis en su necesidad de comer llorando,
- Disculpa, toqué antes de entrar – ella estaba únicamente en ropa interior –
- No te escuche, ¿tiene hambre?
- Si, - él le estiró al bebé, Pau lo tomó y tras darle un beso al malhumorado hambriento, se quitó su sostén ante los ojos de él – voy a preparar el desayuno,
- Espera a que termine de comer, así te lo llevas a dormir en tanto me baño, por favor,
- Considero poco prudente esté aquí contigo así,
- Estoy casi desnuda, pero he estado en varias ocasiones así ante ti, veamos comelón, está abierto el restaurante – nervioso Pedro esperó a que su hijo terminara de comer y ella le sacara el aire – satisfecho el patrón, toma, seguro si lo pones en la cuna no tardará en dormir,
- Si eso haré, - él se dirigió a la puerta y se detuvo helado cuando ella le hizo una propuesta -
- Y si quieres puedes alcanzarme en la ducha, aunque seguramente no querrás porque amas a Judith y ella no está
Paula se metió al baño intentando no hacer obvio su llanto. Pedro salió de la habitación y con su hijo en brazos dio unas vueltas en el cuarto del bebé para hacerlo dormir, consiguiéndolo en tiempo record; una vez acostado dirigió su mirada a un cuadro de ellos dos con su bebé, se veían formidables juntos, una familia digna de una postal,
- Mamá es maravillosa Fede, pero yo sólo soy un gusano hijo, peor aún, una larva, sabes yo la amo mucho y si por mi fuera hace meses me hubiera casado con ella, - se rascó la cabeza intentando controlar sus ganas de aceptar la invitación de acompañarla en la ducha - ¿qué opinas Fede voy con mamá?, has un ruido si piensas que si,
Coincidencia o no su hijo hizo el ruido solicitado por él, un pequeño balbuceo fue suficiente para hacerlo entrar en el cuarto de Paula, quitarse su ropa, girar la perilla de la puerta y observar como ella sollozaba con los ojos cerrados bajo el chorro de agua,
- ¿Por qué Fede?, ¿por qué tu hermano es tan *******?, ¿por qué no se da cuenta de mis sentimientos por él?,
- Porque soy ***** ya te lo había dicho – al escucharlo ella se giró –
- ¿Tan ***** cómo para arruinar la vida de tres personas?
- ¿Cuáles tres?
- Tu vida, la mía y la de nuestro hijo,
- Les hago un favor saliendo de su vida, yo no soy Federico, no cambio vidas ni
- ¿Y quién quiere seas Federico?, Pedro Morgan me enamoré de ti
- Pero antes lo hiciste de Federico y cuando tengas tiempo a mi lado nos compararás, dándote cuenta yo soy nada al lado de él, por eso debo casarme con Judith para no ceder ante mi corazón,
- Estás ***** Pedro Morgan, Federico era fantástico no lo niego, pero tú también eres un hombre maravilloso y no… eres un *******
- Será mejor salga,
- No, no huirás, no lo harás,
Lo abrazó y buscó sus labios, Pedro intentó esquivarla pero a quien quería engañar, amaba a esa mujer junto a la cual tomaba una ducha luego de haber hecho el amor nuevamente en un espacio pequeño; envueltos en unas toallas, Paula lo empujó a la cama, donde le exigió quedarse en tanto ella bajaba a preparar el desayuno, quería tomarlo recostada a su lado y de preferencia le diera muchos besos,
- Listo, hice algo ligero pero con mucho amor
- Hermosa así no me voy a ir pasado mañana,
- Esa es mi plena intención,
Las siguientes cuarenta horas Paula se portó como mujer en conquista y para las últimas ocho dada su actitud poco cooperativa de él decidió era momento de tomar medidas drásticas, así el señor Alfonso la pensara una loca,
- ¿Dónde está mi pasaporte?
- No lo sé,
- Paula lo necesito para irme,
- ¡De verdad!, pues no tengo idea de donde esté, no me meto con tus cosas,
- Señor Alfonso por favor hágala entrar en razón y que me de mi pasaporte,
- Estos son líos de pareja, ni Federico, ni yo participaremos, buenas noches – el señor se desapareció riendo con el pequeño en brazos –
- Está bien no me lo des, ya veré mañana como le hago para subirme a ese avión,
- Claro, mañana verás eso, hoy tú y yo veremos otras cosas – se acercó a él con plena actitud seductora – en mi cuarto, te espero,
Paula subió las escaleras lentamente desabrochándose la blusa, no tardó mucho en tenerlo detrás de ella abrazándola y besándole el cuello, entre risas llegaron a su cuarto donde él la cargó depositándola en la cama,
- Eres tan hermosa,
- ¿Mucho más que Judith?
- Ni en mil años se podría comparar ella contigo,
- Si es así por qué te vas
- Porque es lo mejor, mi madre no aceptaría yo cancelara mi boda a tan poco tiempo,
- Carajo Pedro, no puedes seguir bajo el yugo de tu madre, debes pelear por lo que sientes, ¿porque sientes algo por mí o no?
- Si – la besó y cubrió su cuerpo para iniciar un ritual de amor que la dejó sin aliento, haciéndola caer en brazos de Morfeo – mi amor ojala algún día me logres entender es lo mejor para los dos.
Al otro día entercado se dirigió al aeropuerto dispuesto a irse a Londres a como diera lugar, Paula con su bebé en brazos sonreía ante la cara de asombro del señor Alfonso,
- Hija, ¿tú tienes el pasaporte?
- Aja, así como sus tarjetas y ayer hice una cosa – soltó una carcajada sin poder contenerse
- ¿Qué hiciste niña?
- Una cosita insignificante, - el señor Alfonso la abrazó -
- Le quitaste el pasaporte, sus tarjetas e hiciste una cosita insignificante, ¿tendrá el hombre para pagar el taxi?,
- Dejé en su cartera suficiente dinero para pagar el taxi de ida y si me hiciera favor de ir al aeropuerto por él sería fantástico,
- Va a estar trinando de coraje,
- Estoy haciéndonos un favor, ¿o no mi amor? – tomó la manita de su bebé y le dio un beso - tu padre es tan menso, pero así lo amamos y no vamos a dejar se aleje de nosotros,
Una sonrisa traviesa se dibujó en su rostro. Si la ausencia de su pasaporte era un impedimento para abordar el avión, el hecho de que alguien hubiera cancelado su boleto resulto el acabose; no llevaba sus tarjetas para comprar otro y apenas había logrado pagar el taxi, vio un teléfono al menos tenía capital para hacer una llamada,
- ¿Hola corazón ya estás en Londres?, ¡tan rápido!
- Paula, ¿cómo te atreviste a cancelar mi boleto?
- Estoy loca de amor por ti y si tú no tienes los suficientes huevos para defender tus sentimientos yo sí, te espero en casa mi amor,
- Ja, no tengo dinero para moverme de aquí,
- No se preocupe señor Morgan, ya envíe por usted, lo amo y alguien me dijo que cuando encontrara el hombre quien me volviera loca no lo dejara ir, para su suerte o desgracia ese hombre es usted.
Paula le colgó el teléfono y él aventó el auricular enojado, aunque una parte de él estaba brincando de felicidad. A lo lejos vio al señor Levy y resignado se acerco a él,
Paula le colgó el teléfono y él aventó el auricular enojado, aunque una parte de él estaba brincando de felicidad. A lo lejos vio al señor Levy y resignado se acerco a él,
- Lo mandaron por mí,
- Así es señor Pedro Morgan, me mandaron por usted,
- ¡Pedro Morgan!, ¿usted es Pedro Morgan? -un hombre vestido con un uniforme de militar lo miraba asombrado –
- Si señor, yo soy Pedro Morgan
- Por fin lo he encontrado, yo soy Rod Benson, amigo de Federico, tome, esto es de usted – el hombre abrió en pleno aeropuerto su maleta, luego de remover varias prendas, le dio un libro acompañado de una carta y al ver la pasta él pudo jurar era el Diario de su hermano, la continuación que tanto él y Paula habían buscado – Federico me pidió dárselo antes de tomar mi lugar en esa misión tan riesgosa,
Pedro contuvo el aire al voltear a ver al señor Alfonso a quien le estiró lo que el hombre le acababa de dar,
- No hijo, es tuyo, así lo quiso tu hermano,
- Pero señor Alfonso
- Usted es el padre de Federico, entonces él tenía razón y usted estaba vivo,
- ¡Mi hijo te hablo de mi!,
- Mucho, me habló mucho de usted, cuanto lo quería y aunque le dolía el hecho de haber usted fingido su muerte por seguramente influencia de su madre, siempre lo consideraría un gran ser humano, - Rod vio al descuido su reloj – debo abordar ya mi avión, no sabe cuanto me pesaba no haber podido cumplir con la última voluntad de mi amigo,
- ¿Debe abordar ese vuelo?, tengo muchas preguntas a hacerle,
- Estoy en misión señor, pero dígame donde localizarlo y en cuanto pueda lo busco,
- Mire este es la dirección donde me encontraré yo creo en los próximos meses, sino es que años –Pedro escribió el domicilio de Paula – ojala pronto pueda ir,
- Desde luego, no le quepa duda, yo iré para contestar sus preguntas, en tanto lea esa carta y sobretodo el diario, según Fede tiene información muy importante para usted, también busque a Paula Chaves.
------------------------------------------------------------------------------------------------------------
Continuaraaaaaa!!
Espero que les guste! Comenten porfi!!!
Mañana termina la nove! Le quedan dos caps!
------------------------------------------------------------------------------------------------------------
Continuaraaaaaa!!
Espero que les guste! Comenten porfi!!!
Mañana termina la nove! Le quedan dos caps!
ME ENCANTO me gusta mucho la historia!!!!!!
ResponderEliminarWowwwwwwwwwwww, espectaculares los 2 caps!!!!!!!!!!!!! Re interesante esta historia!!!!!!!
ResponderEliminar